domingo, 19 de mayo de 2013

Apolo y Dafne. Bernini.


Realiza el análisis técnico de la imagen: tipo de escultura, material empleado, técnica de ejecución, localización e iconografía del tema. A continuación céntrate en los aspectos formales: textura y aspecto de la superficie, composición y movimiento, luz y color. Pasa después a los aspectos no formales: elementos de expresión (anatomía, ropajes, pliegues...). Simbología.
En la conclusión no te olvides de: Estilo (escuela). Cronología. Autor y sus características propias. Contexto histórico en que se realiza la imagen

3 comentarios:

Ana López dijo...

Estamos ante una escultura de bulto redondo, realizada a tamaño real y tallada en mármol blanco.
En esta composición se representa el mito de Apolo y Dafne.
Las dos figuras forman una línea diagonal muy clara que forman los brazos del dios y de la ninfa,con esto lo que se consigue es un espacio abierto que obliga al espectador, si quiere contemplar la obra en su totalidad, a dar la vuelta en torno a ella.La ocupación del espacio tridimensional es manifiesto.También es barroco el representar una obra en el momento mismo en que ocurre la escena,movimiento en acto, frente al movimiento anterior o posterior preferido durante el Renacimiento.

Hay una clara contraposición entre Apolo, con su cara de asombro y perplejidad ante lo que está viendo, y la cara de Dafne, en la que la incredulidad y el horror ante lo que le está sucediendo. Apolo es representando como un joven delgado,inspirado en el Apolo Belvedere,obra helenística o copia romana.La distinta forma que da Bernini a la superficie del mármol le da mayor realismo a la escena.

se da el canon clásico de las 7 cabezas y media
El dios Apolo ha sido tocado por una flecha de Eros que inunda de amor al dios por la ninfa Dafne, hija del dios-río Peneo. Pero este amor no es correspondido, por lo que Apolo la persigue. La ninfa, viéndose acosada invoca al dios Peneo, su padre, para que le libere de esa situación, y este la convierte en laurel ante los ojos de Apolo.

El tema está tomado de la mitología clásica griega.Por eso el laurel es la planta dedicada a Apolo, y con una corona de estas hojas se coronaba a los vencedores en los juegos griegos.
el estilo ante el que estamos es claramente barroco dada las carasteristicas.
el autor es Gian Lorenzo Bernini y se trata de la primera mitad del siglo XVII.
carasteristicas de la vida y estilo del autor:
Nápoles, 1598-Roma, 1680, Escultor, arquitecto y pintor italiano. Bernini es el gran genio del barroco italiano, el heredero de la fuerza escultórica de Miguel Ángel y principal modelo del Barroco arquitectónico en Europa.
Podemos distinguir en Bernini 4 etapas: la etapa juvenil, corresponde a encargos mitologicos y biblicos del cardenal Scipione para decorar su villa, en este periodo realizó la obra que estamos comentando, y su célebre David.
Su segunda etapa, la llamada alto barroco,se caracteriza por la importancia que le da al ropaje para dar mayor impacto emocional;su obra maestra de este periodo es sin duda San Longinos.
el tercer periodo y el mas creativo es el periodo medio; en el unifica todas las artes, logrando de esta manera mostrar un espectaculo de la teatralidad barroca un ejemplo de ello es el Extasis de Santa Teresa.
Su ultimo periodo , durante el pontificado de Alejandro VII, Bernini evoluciona hacia el estilo tardío, dandole mas movimiento a las figuras, retorciendo sus ropajes, lo podemos observar en las barandillas que decoran el puente de Sant'Angelo.

Anónimo dijo...

APOLO Y DAFNE, por ABIGAÍL VILLAMOR
ANÁLISIS TÉCNICO
Nos encontramos ante un grupo escultórico exento compuesto de dos figuras. El material utilizado es el mármol, usando el autor varios bloques para su ejecución. La obra, de bulto redondo, se conserva en la galería Borghese de Roma, y fue realizada para los jardines de la villa de recreo del cardenal Scipione Borghese.
El tema desarrollado procede del mito recogido en la Metamorfosis de Ovidio. Según la mitología clásica, la ninfa Dafne era la hija del dios del río Peneo. Se consagró a Artemis, diosa de la caza, y como ella, renunció a casarse. El dios Apolo, al verla, se enamoró de ella apasionadamente y, a pesar de ser rechazado, la persiguió por el bosque. Dafne, acorralada, pidió ayuda a su padre, que la transformó en laurel en el preciso momento en el que era atrapada por la divinidad. A partir de entonces, Apolo hizo del laurel su árbol sagrado.
ASPECTOS FORMALES
La utilización del mármol como material exclusivo permitió al artista mostrar su virtuosismo técnico en el tratamiento de esta piedra y lograr sorprendentes calidades en los diferentes elementos: las ropas, el cuerpo desnudo, las ramas, el tronco de laurel y la roca que sirve de apoyo al grupo. El cabello de ambos está realizado con la técnica del trepano, al igual que la boca y los ojos. La variedad de texturas empleadas permiten obtener una sensación de realidad. Destaca la agilidad del movimiento, la agitación de los paños y los cabellos son una prueba de ello. El autor contrapone por un lado, el impulso hacia delante de Apolo, acentuado por la posición apoyada en la pierna derecha mientras el brazo derecho y la pierna izquierda se extienden hacia atrás, al igual que la túnica; por otro lado, el movimiento ascendente en "serpentinata" de Dafne. Es una composición abierta, con una gran línea diagonal que confiere movimiento y dinamismo a todo el conjunto. La inestabilidad está presente a través de líneas curvas y paralelas como la que describen los cuerpos de Dafne y Apolo. El autor recurre a la luz con un sentido dramático, que acentúa la tensión de la escena a través de los contrastes de luces y sombras, violentos en los pliegues del manto de Apolo o en la hojarasca del pelo de la joven y suave en los cuerpos.

Anónimo dijo...

APOLO Y DAFNE, por ABIGAÍL VILLAMOR
ASPECTOS NO FORMALES
El artista capta el momento fugaz, que permite al espectador a medida que gira alrededor de la escultura, asistir a la metamorfosis de la joven en árbol. El joven Apolo, de facciones y proporciones clásicas, ve interrumpida su carrera por el movimiento ascendente de la joven quien, elevando los brazos al cielo, observa horrorizada la transformación de su cuerpo. La luz y los contrastes entre luces y sombras acentúan de manera dramática la tensión de la escena. Dafne muestra una gran intensidad expresiva a través de su boca entreabierta, sus cabellos erizados y su cabeza inclinada, en contraste con Apolo, que contempla absorto como su víctima se está convirtiendo en árbol.
El autor, al mostrar la transformación de la ninfa, mitad mujer, mitad árbol, nos habla del cambio, del paso del tiempo y de las modificaciones de la apariencia. Es una clara meditación figurada sobre la mutabilidad de la naturaleza y el hombre.
CONCLUSIÓN
La obra es “Apolo y Dafne”, de Gian Lorenzo Bernini. Fue realizada entre 1622 y 1625, el autor la terminó con tan sólo 24 años de edad y forma parte junto, a otras tres ("El rapto de Proserpina", "David" y "Eneas y Anquises") de un encargo que le realizara el cardenal Scipione Borguese.
Bernini nació en Nápoles un 7 de diciembre de 1598. Fue uno de los artistas más destacados del Barroco; escultor, arquitecto y pintor nos regaló numerosas obras, conocidas en todo el mundo por su gran calidad y belleza. Hijo de padre escultor de tendencias manieristas, aprendió el oficio de éste. Se observa una evidente influencia de su maestro en las primeras obras. En 1605 se trasladan a Roma, donde bajo la protección del cardenal Scipione Borghese podrá mostrar su precoz talento. En este ambiente trabajaron maestros como Caravaggio, Annibale Carraci o Rubens, los pioneros del estilo Barroco.
Su obra tanto religiosa como profana está llena de teatralidad y sentimiento y desea comprometer emocionalmente al espectador. Bernini consideraba que todos los elementos de una escultura eran complementarios, por lo que combinó: el punto de vista único renacentista, la captación del instante, la ruptura con las restricciones impuestas por el bloque único de mármol, el realismo y el virtuosismo en la plasmación de las texturas de la piel y de los ropajes. Tenía gran capacidad para reflejar la emoción y el movimiento, que potenció a partir de un magistral estudio de la luz.
El Barroco fue un periodo de la historia en la cultura occidental que produjo obras en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música, y que abarca desde el año 1600 hasta el año 1750 aproximadamente. Se suele situar entre el Renacimiento y el Neoclásico, en una época en la cual la influyente Iglesia Católica europea tuvo que reaccionar contra muchos movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y una religión disidente dentro del propio catolicismo dominante: la Reforma protestante. Como estilo artístico el barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa. El dolor psicológico del hombre, en busca de anclajes sólidos, se puede encontrar en el arte barroco en general. El virtuosismo fue investigado por los artistas de esta época junto con el realismo. Todo fue enfocado alrededor del Hombre individual, como una relación directa entre el artista y su cliente. El arte se hace entonces menos distante de las personas, solucionando el vacío cultural que solía guardar.